A veces tenemos que preparar la comida y los nenes no nos dejan, quieren que les cojamos, se enredan en nuestras piernas, nos piden mil cosas…pero tenemos que hacer la comida igualmente.

 

Hoy te traigo una posible solución que con mis hijos funciona muy bien.

 

Se trata de preparar un poco de plastilina casera con esta receta que es super sencillita:

 

– Un vaso de sal
– Un vaso de agua
– Medio vaso de harina

 

Mezcla la sal, el agua y la harina en un cazo y cuécelo a fuego medio. Retíralo del fuego cuando la mezcla haya adquirido una consistencia espesa. A medida que la mezcla se enfríe, amásala con una cantidad suficiente de harina como para que la plastilina sea moldeable.Añade una gotita de colorante para que sea más bonita.
 

 

Guarda la plastilina en un recipiente tapado o en una bolsa con cierre hermético, en el frigorífico, aguanta unas dos semanas.
 
Mis niños se pusieron en la mesa a jugar con ella: amasar, cortar, estirar……y durante un buen rato estuvieron concentrados y entretenidos.
Al día siguiente fue el pequeño el que se acercó al frigorífico para pedirme el taper en el que habíamos guardado la plastilina.
Pruébalo te sorprenderá y seguro que puedes cocinar con tranquilidad.