Hace tiempo encontré por la red este texto que me gustó mucho porque a veces no somos conscientes de las necesidades reales de los niños. (Lo saqué en papel y no tengo ninguna referencia del sitio, siento no poder dar más datos) Acaban de pasarme la página 🙂 Puedes leer el artículo aquí.
 
Los cuatro es una edad estupenda para:
– Sentarse en el regazo y achucharse
– Contar historias, rimas, poemas e historias sin sentido
– Explorar juntos la naturaleza
– Desarrollar habilidades motoras gruesas como saltar, trepar, montar en bici, patinar…
– Desarrollar la motricidad fina: abotonar, atar cordones, hacer pulseras con cuentas, llevar y servir agua, dibujar, colorear, pintar, modelar figuras
– Para jugar con muñecas, disfrazarse y construir
– Para desarrollar la creatividad y la música
– Rodar por las colinas, jugar con arena, cocinar, jugar con la lluvia
– Para vigilarles de cerca: algunos no tienen idea de las consecuencias de sus acciones y hay que estar allí para explicárselo antes de que ocurra
– Para pasar un ratito tranquilo con ellos cada día: tanta actividad frenética necesita descanso
 
 
 
Los cuatro no son una buena edad para:
– Excursiones: les encantan las cosas nuevas pero a los 10 minutos ya se han cansado de la novedad
– Esperar que hagan cosas solos sin ayuda, a veces estar con ellos mientras lo hacen es suficiente
– Dejarles solos con niños más pequeños sin supervisión
– Juegos competitivos
– Esperar que comprenda que tiene que esperar mientras estamos ocupados al teléfono
– Jugar bien con sus amigos. La amistad es importante para ellos, pero necesitan un poco de ayuda para resolver sus pequeños conflictos
– Estar sentados durante toda una comida sin cansarse de esperar
 
Formas de conectar con ellos:
– Escuchándoles
– Amándoles
– Haciendo el tonto juntos, jugar y divertirse
– Si es muy activo, entreténlo en vez de esperar a que se calme un poco
– Abandonando los discursos y las culpabilidades
– Haciéndole saber que le quieres y valoras por ser como es. Activo o no, tímido o no….intenta ser tierno y cariñoso siempre con él
– Estableciendo sus límites de una forma calmada, eso le hará sentir más seguro
– Evitando hacer valoraciones cobre lo que hace o cómo lo hace. Todo eso se superará con la edad
– Evitando tener que decir continuamente «no» a todo lo que hace
– Enseñándole a hacer cosas nuevas, pasando tiempo juntos haciendo manualidades