Ya he hablado en otras ocasiones  (aquí y aquí)  sobre el sueño de los bebés de alta demanda, pero sé que es un tema que preocupa mucho y en la encuesta que realicé hace unas semanas me pidieron más información así que allá voy.
 
Los bebés de alta demanda desde el momento que nacen están más despiertos que otros bebés y miran su entorno con atención, no quieren perder detalle del nuevo mundo que acaban de conocer.
Además son muy sensibles a los estímulos y se sienten abrumados en sitios en los que hay mucho ruido, mucha gente, mucho calor, mucho frío, mucha luz….
Todo esto hace que nos necesiten cerca para sentirse seguros y para no perderse nada de lo que pasa a su alrededor.
Si duermen se pierden las cosas.
Recuerdo a mi hija con apenas unos días, como después de llevar llorando unas cuantas horas, en brazos cambiándola de postura, acunándola, dándola el pecho y haciéndo todo lo que se nos ocurría llegaba un momento en que se le cerraban los ojos y cuando pensábamos: YA ESTÁ, abría los ojos y empezaba todo de nuevo. Recuerdo en esos momentos de agotamiento haber comentado que parecía que se resisitía a dormir. Y es que realmente es lo que hacen, para ellos el dormirse les supone un gran cambio que no son capaces de aceptar. Para los bebés de alta demanda el dormir les supone una pérdida de tiempo, y eso es algo que sigue con ellos durante mucho tiempo y cuando son mayores y son capaces de verbalizar lo que sienten te lo dicen claramente.
En esta situación, los primeros meses de un bebé de alta demanda son agotadores. Las posibles soluciones pasan por ofrecerle mucho contacto físico de manera que se sientan bien y en algún momento decidan dormir. 
Será mucho más fácil que un bebé de alta demanda se eche alguna siesta si lo llevas pegado a ti en un portabebé, o si se duerme en tus brazos, o bien pegadito a ti en la cama (colecho) 
Pretender que un bebé de alta demanda duerma en una cuna o en un cochecito te resultará en la mayoría de los casos misión imposible.
Leer esto te puede parecer un poco deseperanzador pero la buena noticia es que el sueño sigue un proceso evolutivo y que aunque a nuestros niños les va a costar más, TODOS van a conseguir dormir de un modo similar a los adultos, es decir, en su cama y toda la noche del tirón.
Aunque es probable que deje de echarse siestas antes de haber cogido el hábito de hacerlo y que dormir nunca sea su prioridad, si que es cierto que poco a poco, van alargando las horas que duermen seguido y un día te sorprenden durmiendo 6 ó 7 horas seguidas, y así poco a poco aunque no de una manera progresiva, llegará un  momento en que dormirá bien.
 
Así que cuando te encuentres agotado por la situación, piensa que es sólo una corta etapa en la vida de tu hijo y que es cuestión de tiempo que todos podais descansar.
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