Una de las características de los bebés de alta demanda es la hipersensibilidad.Hace un tiempo encontré una página dedicada a Personas Altamente Sensibles, y el otro día una seguidora del blog (gracias Manuela), me recordaba su existencia. 
Esta página está dirigida principalmente a personas adultas, aunque también menciona a los niños y a la posibilidad de que uno de los padres sea altamente sensible.
 
Habla de personas con una elevada sensibilidad, entendiendo por  ello si una persona tiene su sistema nervioso más fino, más desarollado que la mayoría de la gente. Esto tiene como consecuencia que esa persona recibe mucha más información sensorial a la vez que alguien con una mediana sensibilidad. La Alta Sensibilidad es un rasgo hereditario que afecta a dos de cada diez personas.
 
La persona altamente sensible se suele sentir:
 
–   Afectada por luces brillantes, olores fuertes y ruido en general
–   Abrumada por un exceso de trabajo y masas de gente
–   Insegura y tímida
–   Conmovida por las artes y la naturaleza
–   Dolida por el sufrimiento ajeno
–   Llamada a ayudar a los necesitados
En cuanto a los niños, nos dice que hay un gran porcentaje (15-20%) que parece notar el más mínimo cambio en su comida o en la temperatura que le rodea; le asusta el ruido inesperado, y llora cuando hay demasiada luz.
Cuando se hacen  mayores, en la mayoría de casos también demuestran una alta sensibilidad emocional. Lloran con facilidad cuando se sienten ofendidos, se preocupan más por las cosas y pueden sentirse tan feliz ‘que no lo aguantan’. También piensan antes de actuar, con lo cual suelen dar la impresión de tímido o miedoso cuando, en realidad, lo único que hacen es observar. Y cuando llegan a ser adolescentes, en general llaman la atención por su amabilidad y escrupulosidad, y por el hecho de que simplemente no soportan injusticia, irresponsabilidad o crueldad.

En esta página también encontramos  un test para definir si eres o no una persona altamente sensible.

 
Recuerdo que la primera vez que aterricé en esta página, pensé que muchas de esas características me definían a mí.  Y el test me lo confirmó. (Ahora entiendo muchas cosas de mi infancia y juventud).Cuanto más profundizo, más cualidades similares encuentro entre mi hija y yo. 
Realmente, mi hija es el espejo en el que cada vez me veo más reflejada y que me está haciendo realizar un gran trabajo conmigo misma para poder ayudarla a ella a encauzar de una manera satisfactoria esos rasgos más difíciles.